Jordi Torres sustituirá a Tito Rabat en el GP de Aragón. Sin duda una gran noticia para la afición española, que este fin de semana podrá disfrutar de la tercera cita del año en nuestro país desde el circuito de Motorland-Aragón.

Torres regresará al Mundial de MotoGP después de su marcha cuando todavía militaba en la categoría de Moto2.

Desde entonces, el piloto catalán ha decidido probar suerte en el Mundial de Superbike. Un campeonato en el que ha defendido los colores de Aprilia, BMW y actualmente de MV Agusta.

Un piloto que, además de por su gran talento para ir en moto, es conocido por muchos por su famoso kneeground, que consiste en hacerse una foto “haciendo rodilla” en el asfalto.

Torres estará en Aragón para subirse a la moto de Xavier Simeon, es decir, la Ducati GP16 con la que el belga lleva compitiendo toda la temporada. Simeon, por su parte, y al igual que hizo en la anterior cita de Misano, será el hombre encargado de disputar el Gran Premio con la Ducati GP17 de Tito Rabat.

Si en Misano la oportunidad fue para Christophe Ponsson, en Aragón le tocará el turno a Jordi Torres.

Un piloto al que le debería costar menos estar cerca de los pilotos habituales de MotoGP, ya que cuenta con una mayor experiencia y también ya sabe lo que es formar parte del Mundial de MotoGP, aunque siempre estuvo ligado a la categoría de Moto2.

“Lo primero de todo es agradecer al equipo Reale Avintia Racing la oportunidad que me han brindado. Ahora mismo estoy entre emocionado y aterrorizado, pero siempre es un desafío poder probar una moto de tanto calibre como es una MotoGP.

Será una experiencia única que un día podré contar a mis nietos. Ahora en serio, tengo muchas ganas de probar la moto y ver cómo evoluciono. Sé que el campeonato está a un nivel altísimo y en un fin de semana es muy difícil asimilarlo todo, pero intentaré aprender lo máximo posible y aprovechar mi experiencia”.

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